Más de 100.000 fieles asistieron el domingo cerca de Luanda, la capital angoleña, a una misa multitudinaria al aire libre del papa León XIV, quien pidió “esperanza” en el segundo día de su visita a este país marcado por las desigualdades económicas y sociales. Desde su llegada a Angola, tercera etapa de una gira africana de 11 días, el sumo pontífice criticó en un discurso, en presencia del presidente João Lourenço, los “sufrimientos” y las “catástrofes sociales y medioambientales” provocados por la “lógica de explotación” de los recursos de esta antigua colonia portuguesa, rica en petróleo y minerales. Desde el principio de la gira, marcada por las recientes críticas del mandatario estadounidense, Donald Trump, contra el papa León XIV, el pontífice ha adoptado un tono más contundente en sus mensajes.
El domingo, el papa presidió una multitudinaria misa en Kilamba, a unos treinta kilómetros de la capital, Luanda. Muchos fieles durmieron en el suelo para asegurarse un lugar y lo recibieron vestidos con camisetas con la imagen del pontífice estadounidense y banderas amarillas y blancas del Vaticano. Tras un baño de masas en papamóvil por la explanada, el papa instó, en su homilía, a “mirar hacia el futuro con esperanza”.”Podemos y queremos construir un país donde las viejas divisiones queden definitivamente superadas, donde el odio y la violencia desaparezcan, donde el flagelo de la corrupción sea curado por una nueva cultura de justicia y de reparto”, planteó.
Según el sacerdote angoleño Pedro Chingandu, que llegó temprano, “la riqueza [en Angola] está concentrada en manos de una minoría muy pequeña y, por supuesto, la guerra que conocimos [1975-2002] no hizo más que agravar la situación””Necesitamos una verdadera democracia, una redistribución de la riqueza y justicia”, dijo a la AFP. Patricio Musanga, de 32 años, originario de Kinshasa, en República Democrática del Congo, portaba una gorra blanca con el rostro de León XIV calada en la cabeza y esperaba “un mensaje de esperanza para la juventud”, pero también de “reconciliación nacional”, “paz” e “interculturalidad”.
Para este congoleño nacionalizado angoleño, que vive en Luanda desde hace diez años, este mensaje “puede servir realmente para toda África, porque prácticamente en todos los países los problemas son los mismos”, empezando por la “falta de empleo” entre los jóvenes.- Muxima, el “alma de los angoleños” -Después de Juan Pablo II (1978-2005) en 1992 y Benedicto XVI (2005-2013) en 2009, León XIV es el tercer pontífice en visitar este país, antigua colonia portuguesa que se independizó en 1975.
El papa tiene previsto desplazarse más tarde en helicóptero al santuario de Muxima, pequeña ciudad situada a unos 130 km de la capital, convertida en el gran centro del catolicismo de África austral. Encaramada a orillas del río Kwanza, que dio su nombre a la moneda nacional, la iglesia de Nuestra Señora de Muxima – un templo de estilo colonial portugués del siglo XVI que atrae a unos dos millones de peregrinos al año.
Esos fieles viajan para ver una estatua de la Virgen María, llamada cariñosamente Mama Muxima, que, según la leyenda, habría aparecido en ese lugar. Según los responsables religiosos, la iglesia histórica tenía el objetivo de bautizar a los esclavos antes de su travesía por el Atlántico hacia América. Numerosos peregrinos pasaron la noche en campamentos improvisados y esperaban el domingo la llegada del papa bajo un sol abrasador. “Mama Muxima es el alma y el corazón de todos los angoleños.
Es nuestra madre que nos bendice, que organiza nuestras vidas”, dice Veronica Simao Teka, una mujer de unos sesenta años con una camiseta con la efigie de León XIV. Meraldo Amon Daniel, un estudiante de enfermería de 21 años originario de Muxima, espera que la visita del papa al santuario “pueda reforzar la fe, no solo de los fieles, sino también de las autoridades del país”.
Cerca de un tercio de la población angoleña vive por debajo del umbral internacional de pobreza de 2,15 dólares al día, según el Banco Mundial. Angola fue escenario en julio de 2025 de tres días de manifestaciones, acompañadas de saqueos, contra la carestía de la vida, en las que murieron unas treinta personas. Unas treinta personas murieron y centenares fueron detenidas, y las organizaciones de derechos humanos denunciaron el uso desproporcionado de la fuerza por parte de las autoridades.
Según analistas, estos disturbios reflejan el descontento hacia el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), en el poder desde la independencia de Portugal. Desde Angola, el papa viajará a Guinea Ecuatorial, una antigua colonia española, última parada de un recorrido de 18.000 kilómetros.
Sun, 19 Apr 2026 16:51:00 GMT
