¿Cuál es el alcance del megajuicio contra los jefes de la MS-13 en El Salvador?

Esposados de pies y manos, envejecidos, los jefes de la Mara Salvatrucha (MS-13) enjuiciados en El Salvador son apenas una sombra de los violentos pandilleros que convirtieron este país en uno de los más peligrosos. Son 22 miembros de la “ranfla histórica”, cúpula de la MS-13 conformada por los veteranos de esta organización criminal desarticulada por el gobierno de Nayib Bukele. La mayoría están presos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), símbolo de la guerra antipandillas que mantiene Bukele desde 2022 bajo un estado de excepción que ha encarcelado a unas 92.000 personas sin orden judicial.

Los jefes encabezan el grupo de 486 pandilleros sometidos desde hace dos semanas a uno de los juicios masivos que impulsa el gobierno, criticados por grupos humanitarios que temen condenas a inocentes al no individualizarse la responsabilidad penal.- ¿Qué busca este juicio? -Bukele justifica los juicios colectivos en la “responsabilidad de mando”, y los compara con los procesos de Nuremberg contra jerarcas nazis.

La acusación abarca unos 29.000 asesinatos y miles de delitos más. Pero varios de esos líderes ya purgan condenas que equivalen a una vida en prisión. Aún así, para el criminólogo Ricardo Sosa es un “acto de exhumación de la verdad”, pues “antes la denuncia era una sentencia de muerte”. Miguel Montenegro, de la oenegé Comisión de Derechos Humanos, ve una estrategia “mediática” para mostrar “actitud de combate contra las pandillas” y justificar el estado de excepción.

Es una “política del espectáculo”, sostiene Ingrid Escobar, de la oenegé Socorro Jurídico, al indicar que los “ranfleros” están presos desde mucho antes del gobierno de Bukele y el juicio nubla la situación de unos “30.000 inocentes” presos que podrían ser condenados.- ¿Quiénes son los máximos líderes? – En tres pequeñas salas, rapados, con camiseta y short blancos, los acusados escuchan por altavoz a un pandillero que da testimonio, observó la AFP en una audiencia en el Cecot.

Sobresale Borromeo Henríquez (“Diablito de Hollywood”), de 47 años, máximo líder y quien desde 1998 cumple una condena de 87 años por 497 homicidios. Henríquez fundó con otros la “ranfla nacional” cuando llegó deportado a El Salvador desde Estados Unidos, adonde había emigrado en los años 1990. Fue en Los Ángeles donde surgieron la MS-13 y sus enemigos de la Barrio 18. A diferencia de la mayoría de pandilleros, no tiene tatuado el rostro, y usa anteojos.

En 2012 llegó a entregar una propuesta de paz al entonces secretario general de la OEA, José Miguel Insulza. Con él son enjuiciados Carlos Tiberio Ramírez, alias “Snider de Pasadena”, de 49 años, y Dionisio Arístides Umanzor, (“El Sirra de Teclas”), de 47. Ramírez, preso desde 2001, purga 94 años de prisión por 500 homicidios. Umanzor, detenido en 1999, paga una condena de 67 años por 106 asesinatos.

También es juzgado en ausencia Élmer Canales, el “Crook de Hollywood”, preso en Estados Unidos. Una investigación del medio digital El Faro asegura que fue excarcelado por Bukele en 2021 como parte de un “pacto” con las pandillas que luego se rompió.- ¿Cuán poderosos fueron? – Las pandillas llegaron a controlar el 80% del territorio salvadoreño, según el gobierno.

La “ranfla” tenía tanto poder que dirigía la pandilla incluso desde prisión, y varios jefes participaron en diálogos que condujeron a treguas temporales y revelaron su cercanía con políticos. Bukele, en el poder desde 2019 y con poderes absolutos, niega que haya pactado con las pandillas beneficios carcelarios a cambio de una reducción de homicidios y apoyos para llegar al poder.

El expresidente Mauricio Funes, fallecido en 2025, fue condenado en 2023 a 14 años de cárcel por negociar con pandilleros. La MS-13, considerada terrorista por Estados Unidos, pretendió construir “un sistema de poder alternativo al Estado”, señaló Sosa.- ¿Cómo funcionaba la MS-13? -Tenía una estructura de mando piramidal y de reclutamiento basada en golpizas. Desde 2008, “matar” se convirtió en requisito para ingresar, señaló a AFP otro estudioso de la violencia en El Salvador.

Debajo de la cúpula había otros cabecillas de menor rango y la pandilla se dividía en células conocidas como “clicas”. El martes, durante el juicio, la Fiscalía difundió audios que revelan el sistema de “válvulas abiertas”, instrucciones de los cabecillas para matar a rivales, hacer depuraciones internas, atentar contra agentes del Estado y planificar crímenes. Según las autoridades, unos 63.000 miembros de la MS-13 están presos.

El juicio masivo aún no tiene fecha de conclusión.

Wed, 06 May 2026 18:07:50 GMT