Independentistas ganan terreno en Escocia y Gales, un hecho sin precedentes con consecuencias inciertas

Por primera vez desde la descentralización de 1999, que dotó a Escocia y Gales de sus propios parlamentos, los partidos independentistas son la primera fuerza en ambas asambleas, tras las elecciones regionales del jueves. Sus parlamentos disponen de amplias competencias, que van desde la sanidad y la vivienda hasta la educación, los transportes, el medio ambiente y ciertas responsabilidades fiscales.

A los parlamentos escocés y galés se suma el de Irlanda del Norte. La provincia británica no celebró elecciones este jueves, pero el partido Sinn Fein, que aboga por la reunificación con la República de Irlanda, es la fuerza dominante en la Asamblea de Belfast, capital de este territorio. Inglaterra ha venido siendo desde 1945 “dominante a nivel demográfico, económico, cultural y político”, como resultado de un acuerdo entre los grandes partidos, recuerda Robert Ford, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Mánchester.

Y si bien nadie espera un desmembramiento del Reino Unido, la nueva situación política no deja de ser “desestabilizadora”, porque “las palancas del poder estarán en manos de partidos que quieren modificar este arreglo constitucional, y buscarán oportunidades para hacerlo”, afirma. Ante una serie de resultados adversos a su política, con partidos antiinmigrantes y nacionalistas que marcaron un gran avance, el primer ministro británico, Keir Starmer, prometió el sábado que “escuchará a los votantes” después de que su partido Laborista sufriera una histórica paliza.”La lección correcta es escuchar a los votantes”, pero eso “no significa girar hacia la derecha ni hacia la izquierda”, escribió Starmer en el diario The Guardian.- ¿Qué mayorías? -En Escocia, el Partido Nacional Escocés (SNP), fundado en 1934, volvió a quedar en primer lugar en las elecciones del jueves, con 58 escaños de 129. Aunque no tiene la mayoría absoluta, con su victoria podría relanzar su campaña por la independencia de esta nación de 5,5 millones de habitantes.

Por su parte, Plaid Cymru —”Partido de Gales”, en galés— se impuso en su territorio en las elecciones del jueves con 43 escaños de 96, desbancando a los laboristas, que gobernaban esta región de unos 3,3 millones de habitantes desde hacía más de un siglo. Tanto en Escocia como en Gales, la victoria de los independentistas se ve matizada por el avance del partido antiinmigración Reform UK, de Nigel Farage. Este último no apoya esas reivindicaciones, aunque durante la campaña en Escocia el mes pasado no descartó la posibilidad de un nuevo referéndum de independencia a largo plazo.- ¿Independencia a cualquier precio?

El SNP escocés alcanzó notoriedad internacional en 2014 al organizar un referéndum sobre la independencia, aunque sin éxito, ya que el 55% de los votantes se pronunció en contra. Su victoria del jueves debería permitirle cumplir su promesa de intentar organizar un nuevo referéndum, previsiblemente en 2028. Sin embargo, existe un gran obstáculo, ya que el Tribunal Supremo británico dictaminó en 2022 que no puede hacerse un nuevo referéndum sin el consentimiento del gobierno de Londres.

En Gales, Plaid Cymru ha convertido la independencia en un objetivo lejano. En su programa electoral no menciona ningún referéndum, sino simplemente la creación de una “comisión nacional” que establecería las “bases de un libro blanco sobre la independencia”. En cambio, su programa electoral contiene numerosas medidas destinadas a garantizar que las inversiones públicas beneficien ante todo a los galeses.- ¿Qué orientación política?

El SNP y Plaid Cymru se sitúan en la izquierda del espectro político. Ambos partidos prometen aumentar las ayudas al sistema público de salud y educación, así como las subvenciones a las familias más desfavorecidas, especialmente en Gales, donde más del 20% de la población vive en la pobreza, según las estadísticas oficiales.- ¿Quiénes son sus líderes? El SNP ha estado dominado desde finales de los años 80 por dos figuras, Alex Salmond y Nicola Sturgeon, quien logró convertir al partido nacionalista en la tercera fuerza política del Parlamento londinense de Westminster.

Desde 2024, el partido y Escocia están dirigidos por John Swinney, un veterano de la política que ya lideró el SNP entre 2000 y 2004. Swinney tiene 61 años y está casado con una periodista de la BBC. Por su parte, Rhun ap Iorwerth, de 53 años y experiodista político de la BBC, dirige en Gales Plaid Cymru desde 2023. Sus padres estaban muy implicados en la vida local y su progenitor militaba en favor de la lengua y la cultura galesas. En 2013 dejó la BBC para presentarse con éxito a un escaño en el Parlamento galés, antes de asumir el liderazgo de Plaid Cymru en 2023.- ¿Y qué ocurre en Irlanda del Norte? -En Irlanda del Norte no hubo elecciones esta semana, pero el Sinn Féin, que defiende la reunificación con la República de Irlanda, ya es la principal fuerza política en la Asamblea de Belfast desde 2022.

La primera ministra de Irlanda del Norte y líder del Sinn Féin, Michelle O’Neill, dijo el viernes que la victoria de los nacionalistas escoceses y galeses demuestra que los votantes están “cansados de las cadenas” del Parlamento londinense de Westminster. O’Neill, que comparte el poder con los unionistas en virtud del Acuerdo de Viernes Santo que en 1998 puso fin al conflicto entre católicos y protestantes, también se dijo dispuesta a buscar “un terreno común” con cualquier dirigente que crea en “la autodeterminación nacional”.

Sat, 09 May 2026 09:51:08 GMT