“¡Viva Raúl!”: una manifestación de apoyo a Raúl Castro, de 94 años, fue organizada el viernes delante de la Embajada de Estados Unidos en La Habana para denunciar la imputación del expresidente cubano por la justicia estadounidense. El hermano menor del difunto Fidel Castro (1926-2016), el enemigo jurado de Washington, fue inculpado el miércoles en Estados Unidos por matar a estadounidenses en 1996. Dos avionetas civiles pilotadas por miembros de una organización anticastrista habían sido derribados frente a las costas de Cuba, con saldo de cuatro estadounidenses.
Raúl Castro era entonces ministro de Defensa. Varios miles de personas, entre ellas numerosos militares, policías, funcionarios y empleados de empresas estatales, participaron en esta concentración organizada en una explanada bautizada “tribuna antiimperialista” situada frente a la embajada estadounidense, constató la AFP. En primera fila se encontraban el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y otros miembros del gobierno, todos con uniforme militar. Raúl Castro no estaba presente.”Soy portador de un mensaje que acaba de llegarnos de parte del general (Raúl Castro).
Dice que agradece de todo corazón la solidaridad expresada por nuestro pueblo” y “que mientras viva seguirá marchando al frente de nuestro pueblo y defendiendo nuestra revolución”, declaró desde la tribuna Gerardo Hernández, un exespía infiltrado en Estados Unidos y liberado en 2015. Los cuatro hijos de Castro estaban presentes, entre ellos su hija, la diputada Mariela Castro, y su hijo Alejandro Castro, un actor clave de las negociaciones secretas que condujeron en 2015 al restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos.
También participaron sus nietos, entre ellos Raúl Guillermo Rodríguez Castro, que parece desempeñar hoy un papel en las difíciles conversaciones en curso desde hace varios meses con Estados Unidos.”¡Trump, cabrón, acuérdate de Girón!”, gritaron también los participantes, en referencia al fallido intento de invasión de Bahía de Cochinos, en 1961, por mercenarios entrenados y financiados por la CIA, que tuvo lugar cerca de una playa llamada Girón.”Defender a Raúl en esta tribuna antimperialista tiene un gran significado, porque es defender la patria, la revolución, ante la embestida guerrerista de ese gobierno de Trump, que nos amenaza”, dijo a la AFP Edimisly Vega, de 53 años, empleada del Ministerio del Interior. Para Carlos López, de 46 años, informático en el Ministerio de Asuntos Exteriores, se trata de defender a “una de las figuras más importantes de la revolución (…) ante una inculpación absurda y oportunista”.
Fri, 22 May 2026 16:16:16 GMT
