Keiko Fujimori, criada entre los pasillos del poder y figura central de la política de Perú desde hace dos décadas, asumió este martes la presidencia luego de tres fracasos electorales consecutivos desde 2011. Su apellido aún divide profundamente a los peruanos. De 51 años, Fujimori se convierte en la segunda mujer en presidir Perú después de Dina Boluarte, quien llegó al poder en calidad de vicepresidenta del destituido Pedro Castillo en 2022, para finalmente correr su misma suerte: cesada por el Congreso.
Asegura que recibe un Estado en condición “catastrófica”, tras vencer al izquierdista Roberto Sánchez por un estrecho margen: 50,13% frente al 49,86% de los votos. La diferencia fue de menos de 50.000 votos, según los datos oficiales.”Keiko”, como es conocida, asume aún bajo la sombra alargada de su padre, quien gobernó en la década de 1990 con mano dura y dejó un legado ambivalente.
En un país en el que ocho presidentes fugaces la precedieron desde 2016, Fujimori es muy conocida. Su apellido “es una ‘marca’ que está bien posicionada, guste o no”, sostiene el politólogo Jorge Aragón. Formada entre guardias y cámaras desde los 15 años, hija de dos ingenieros, se labra una imagen de persona organizada. “He venido a ofrecer método, disciplina, perseverancia y una ruta clara”, dijo el martes con voz severa durante su discurso de investidura. Administradora graduada en Estados Unidos, devino en una profesional de la política.
Ha sido parlamentaria y jefa de su partido Fuerza Popular. Tras el divorcio de sus padres, se convirtió a los 19 años en primera dama del gobierno de Fujimori y se codeó con jefes de Estado y otros líderes internacionales.- Apellido de sombras y luces -Alberto Fujimori gobernó en tiempos convulsos. Derrotó a los insurgentes del grupo maoísta Sendero Luminoso y a los guevaristas del MRTA, controló la hiperinflación pero también fue condenado por corrupción y crímenes de lesa humanidad.
Por décadas, se ha aferrado al apellido de su padre. “Lo extraño”, dijo en una entrevista con la AFP en abril. “Pero en todos los sitios a donde voy me lo recuerdan y me cuentan anécdotas”, agregó. Sin embargo, su figura también genera un profundo rechazo que le cerró las puertas del palacio en las elecciones que perdió. Millones de peruanos se niegan a votar por algún miembro de este clan de orígenes japoneses.”En los últimos 25 años nos han gobernado gobiernos antifujimoristas” que “se dedicaron a insultar, a generar odio y división de los peruanos”, sostiene la nueva presidenta.
Sus críticos le atribuyen gran parte de la inestabilidad política de Perú, dada la fuerte influencia que tiene en el poderoso Congreso su partido Fuerza Popular, hábil en tejer alianzas políticas. Esta fue la primera elección sin su padre, fallecido en 2024. Y con la ola de criminalidad que golpea al país, principal preocupación de los peruanos, ha apostado por su legado bajo la palabra “orden”.
Keiko aseguraba durante la campaña que los peruanos querían un Fujimori. “Acá estoy”, decía. “Con la fuerza que tuvo mi padre para derrotar a Sendero Luminoso y al MRTA, vamos a acabar con los delincuentes”, prometió. Tras asumir la presidencia, Fujimori anunció como una de sus primeras medidas que los militares liderarán la lucha en zonas de alta criminalidad. “Vamos a recuperar cada barrio, cada carretera, cada espacio público”, prometió.- “Hija bendita” -En su círculo íntimo la definen como “perseverante, tenaz, disciplinada”.”Cada golpe que ha recibido en la vida no la ha quebrado, la ha fortalecido aún más de lo que cualquiera podría imaginar”, dijo a la AFP Miguel Torres, quien será su segundo vicepresidente.
Pasó más de un año en prisión preventiva, investigada por presunto lavado de activos por el escándalo de corrupción Odebrecht. Percibida como una política beligerante, ahora busca ablandar su imagen y mostrarse conciliadora.”Tendamos los puentes de diálogo”, dijo a sus opositores en su primer discurso como mandataria. Sin mayoría en el Parlamento, tendrá que negociar con la izquierda.
Es madre de dos chicas de 18 y 16 años, divorciada de un estadounidense. Su nombre en japonés significa “hija bendita” o “afortunada” y es conocida popularmente como “la china”, un apelativo que le pusieron en el colegio.¿La recordarán más que a su padre? “Tengo la valla alta y espero superarla”, dijo en una entrevista en abril con la AFP.
Wed, 29 Jul 2026 09:12:04 GMT
