Bajo presión antes de las legislativas, Trump reduce aranceles a la carne

El presidente Donald Trump anunció este viernes que Estados Unidos permitirá la importación libre de aranceles de hasta 300.000 toneladas de carne para moler durante los próximos 90 días, en un intento por reducir los precios para los consumidores. El poder de compra es una de las principales preocupaciones de los estadounidenses de cara a las elecciones legislativas de medio término de noviembre.

El mandatario no precisó de qué países provendrán las importaciones, pero señaló que la carne será vendida con una rebaja de 25% sobre los precios de mercado.”Mientras trabajamos por reconstruir este (stock de) ganado y ayudamos a nuestros ganaderos, durante los próximos 90 días Estados Unidos permitirá la importación de hasta 300.000 toneladas de producto destinado a carne molida sin arancel fuera de cuota”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.

En el país de las hamburguesas, la carne de res es uno de los productos cuyos precios más atormentan a los consumidores. En mayo había que pagar 15% más que el año anterior para comprar un bistec, según las cifras oficiales de inflación. Esta medida “reducirá los precios para los estadounidenses”, celebró Trump. A finales de julio, el Departamento de Agricultura anunció la próxima reanudación de la importación de ganado mexicano, más de un año después de su suspensión debido a un desacuerdo en torno a la lucha contra un parásito. México exportó algo más de un millón de cabezas de ganado a Estados Unidos en 2024, según estimaciones de ambos gobiernos.- Causa y consecuencia -Estados Unidos se encuentra entre los mayores consumidores de carne de res del mundo, con algo más de 23 kg por habitante en 2025, según datos de la OCDE. Pero los precios de la carne bovina se han disparado desde la pandemia de covid-19, pasando de menos de 4 dólares la libra (algo menos de 500 g) a comienzos de 2021 a casi 6,90 dólares en julio de este año, de acuerdo con datos de la Reserva Federal estadounidense (Fed, banco central). En un año, el aumento ronda el 10%.

Los precios reflejan las tensiones sobre la oferta, con un stock ganadero en su nivel más bajo desde la década de 1950, pero también un incremento de los costos, en particular de la energía, los insumos y el transporte, que pesan sobre las finanzas de los agricultores estadounidenses. Se suman a este diganóstico las consecuencias de los fenómenos climáticos, con una sequía persistente en los últimos años en los principales estados productores de Estados Unidos que complica la alimentación de los animales.

Ante el impacto inflacionario de los aranceles adicionales generalizados, principal arma económica de Trump, Washington también había anulado las tasas que afectaban a cierto número de productos agrícolas procedentes de Brasil, como la carne de res, el café y los tomates. Ya a comienzos de año, Donald Trump también había firmado un decreto que favorecía la entrada de más carne vacuna argentina a Estados Unidos, aumentando los cupos de importación sin arancel. – Control extranjero -Pero fue sobre todo hacia los gigantes de la carne que Trump intensificó la presión, desde hace varios meses, acusándolos de prácticas anticompetitivas que perjudican tanto a los ganaderos como a los consumidores estadounidenses. El Departamento de Justicia lanzó así a finales de 2025 una investigación contra las cuatro principales empresas del sector, que controlan el 85% del mercado: JBS, Cargill, Tyson Foods y National Beef. La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, no dejó pasar la ocasión para recordar que estas empresas estaban “en manos de intereses extranjeros”, inversionistas brasileños en el caso de JBS y National Beef, “o bien sometidas a un control extranjero significativo”.

Fri, 21 Aug 2026 16:37:53 GMT