Isaac Herzog, presidente discreto y decisivo en la formación del próximo gobierno de Israel

El presidente de Israel, Isaac Herzog, desempeña funciones por lo general honoríficas, pero desde este miércoles tiene la delicada tarea de hablar con los partidos políticos para designar a la persona encargada de formar el próximo gobierno. Ni el bando del primer ministro Benjamin Netanyahu, con 53 escaños, ni el del centrista Gadi Eisenkot, con 48, alcanza los 61 asientos que dan la mayoría absoluta en el Parlamento.

La ecuación deja en manos de Herzog la peliaguda tarea de consultar desde este miércoles a los partidos, para designar de aquí al 11 de noviembre a la persona capaz de formar gobierno. Con los números en la mano, los partidos árabes, que lograron un récord de 19 escaños, tienen la llave de la gobernabilidad si los dos bloques -Netanyahu y Eisenkot- no forman un ejecutivo transversal. De momento, Herzog se manifestó en términos firmes condenando las afirmaciones de Netanyahu y sus aliados sobre un presunto fraude de los partidos árabes.”Condeno los comportamientos zafios y las declaraciones racistas que hemos escuchado recientemente”, dijo este miércoles en un discurso con motivo de la entrega de los resultados oficiales de los comicios.

La sospecha fue barrida este mismo miércoles por la comisión electoral que explicó que sus pesquisas no arrojaron ningún indicio en ese sentido. En vísperas de los comicios del 27 de octubre, Isaac Herzog reconoció en una entrevista con el medio estadounidense MS Now que estaría sometido a fuertes presiones, aunque aseguró que ni el “presidente de Estados Unidos ni ninguna otra persona” podría interferir en su decisión.

Previamente hizo saber que su opción preferente, respaldada por la opinión pública, es un gobierno de unidad nacional entre el bloque de Netanyahu y el de su principal rival, Gadi Eisenkot. Este miércoles dijo que, dado que no hay “vencedor claro”, los partidos tendrán que demostrar “coraje y buena voluntad”.- Familia influyente -Discreto, diplomático y profundo conocedor de los entresijos de la política israelí, Herzog, de 66 años, es heredero de una de las familias más influyentes de Israel, a veces comparada con la dinastía Kennedy en Estados Unidos.

Apodado “Buji” por su madre, de origen egipcio, este abogado de formación es hijo de Jaim Herzog, antiguo jefe de la inteligencia militar y embajador ante la ONU, que fue presidente de Israel entre 1983 y 1993. Su tío, Abba Eban, fue ministro de Relaciones Exteriores, y su abuelo, Isaac Halevi Herzog, fue el primer gran rabino askenazí del Estado de Israel. Nacido en Tel Aviv en 1960, creció en parte en Estados Unidos antes de servir en la inteligencia militar y estudiar derecho.

Elegido diputado en 2003, ocupó varias carteras ministeriales antes de asumir, una década más tarde, la dirección de un Partido Laborista en plena crisis. En 2015, Herzog, a menudo objeto de burlas por su voz aguda, intentó desalojar del poder a Benjamin Netanyahu, presentándose como una alternativa moderada. Sin embargo, no tuvo éxito y Netanyahu terminó convirtiéndose en el primer ministro con más tiempo en el cargo en Israel, cerca de 19 años en este momento.- Un “hombre digno” -Elegido presidente en 2021 por una abrumadora mayoría parlamentaria para un mandato de siete años, Herzog recibió entonces elogios del líder opositor en el Parlamento saliente, Yair Lapid, quien lo describió como “un hombre digno y maravilloso, siempre preocupado por el bien del país y del pueblo judío”.

Desde entonces, sus relaciones con el primer ministro se han puesto a prueba, especialmente por las presiones de Donald Trump para que conceda un indulto a Netanyahu, procesado por corrupción. En el plano diplomático, el jefe de Estado, casado con una abogada y padre de tres hijos, defendió durante mucho tiempo la reanudación del diálogo israelopalestino. Diez días después de asumir la dirección del Partido Laborista en 2013, se reunió con el presidente palestino Mahmud Abás en Ramala, en Cisjordania ocupada.

Dos años más tarde prometió reactivar el proceso de paz, hasta el punto de declararse dispuesto a evacuar colonias israelíes, si fuera necesario. Pero tras el ataque del movimiento palestino Hamás el 7 de octubre de 2023, respaldó la devastadora guerra lanzada por Israel en represalia en la Franja de Gaza. En marzo de 2026 también celebró la guerra estadounidense-israelí contra Irán, iniciada en febrero, calificándola de “histórico punto de inflexión”.”Después de guerras interminables durante más de una generación, de baños de sangre y terror, la causa profunda de todo ello, que viene de Teherán, será bloqueada y detenida, y la trayectoria de toda la región quedará transformada”, declaró en una entrevista con la AFP en Jerusalén.

Wed, 04 Nov 2026 13:15:17 GMT