La principal formación política árabe de Israel anunció el jueves su apoyo al centrista Gadi Eisenkot para intentar formar gobierno, reforzando su posición frente al primer ministro Benjamin Netanyahu, debilitado tras perder el respaldo de un aliado ultraortodoxo clave. Más de una semana después de los primeros comicios en Israel desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, el presidente israelí Isaac Herzog comenzó a reunirse con los líderes de los partidos.
Tiene hasta el 11 de noviembre para decidir si confía a Netanyahu o a su rival Eisenkot la misión de formar gobierno, aunque su objetivo es ir rápido. La Lista Unificada, principal formación árabe de Israel, anunció que recomendará al exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot para formar el próximo gobierno. La decisión responde a la “demanda popular de impedir el regreso al poder de Netanyahu y de su gobierno”, explicó en un comunicado.
Horas antes, el partido Judaísmo Unido de la Torá (JUT), aliado de Netanyahu desde hace tres décadas, optó por abstenerse, en medio de desacuerdos sobre el servicio militar de los estudiantes de escuelas religiosas. Esta decisión debilita las posibilidades de Netanyahu de recibir el encargo de formar el próximo gobierno. En cambio, Eisenkot, al frente de un amplio bloque opositor, obtuvo un segundo respaldo importante entre las formaciones de mayoría árabe, después de haber recibido el apoyo de Raam, un importante partido árabe-israelí.”Tendemos la mano para apoyar los esfuerzos de Gadi Eisenkot y haremos todo lo posible para apartar del poder al gobierno de Benjamin Netanyahu”, declaró el líder de Raam, Mansur Abás, tras reunirse con el presidente israelí.- Dificultades por delante -Se necesitan 61 diputados para obtener la mayoría en la Knéset, el Parlamento israelí.
La semana pasada, el bloque de Netanyahu obtuvo 53 escaños, frente a 48 para el bloque de Eisenkot. Con la abstención del JUT, el número de apoyos declarados al primer ministro saliente cae a 46, mientras que Eisenkot suma 67 recomendaciones. Herzog prevé concluir sus consultas el jueves por la noche, pero no descarta prolongarlas. El candidato que designe tendrá 28 días para intentar formar gobierno, un plazo que puede ampliarse otros 14 días.
Si fracasa, se encargará la tarea a otra persona. Y si el bloqueo persiste, se convocarán nuevas elecciones. Aunque sobre el papel el bloque anti-Netanyahu parte como favorito, en la práctica varios de sus dirigentes se oponen a cualquier alianza con los partidos árabes. En una sociedad aún marcada por los ataques del 7 de octubre, aceptar la mano tendida de los palestinos de Israel, nombre con el que también se conoce a los ciudadanos árabes israelíes que representan alrededor del 20% de la población, podría provocar el rechazo de una parte del electorado judío.- ¿Gobierno de unidad nacional? -Una opción sería que Eisenkot encabezara un gobierno minoritario apoyado indirectamente por los votos de los partidos árabes en la Knéset.
Sin embargo, esta fórmula es rechazada por uno de los pilares de la oposición, el nacionalista Avigdor Liberman. Netanyahu es consciente de estas reticencias, lo que explica sus repetidos ataques contra los partidos árabes, a los que acusa de ser “partidarios del terrorismo” y de querer “islamizar Israel”. El primer ministro saliente también ha mantenido sus acusaciones de fraude electoral masivo contra estas formaciones, a las que acusa de haber comprado votos con dinero procedente de Catar.
Las autoridades electorales han negado cualquier irregularidad. Según varios medios israelíes, el presidente Herzog trabaja discretamente para impulsar un gobierno de unidad nacional que reúna a los partidos judíos sionistas, una fórmula que excluiría tanto a las formaciones árabes como a los partidos ultraortodoxos.
Thu, 05 Nov 2026 16:26:16 GMT
