El hijo del depuesto sah de Irán recibió el sábado en Fráncfort un “Premio a la Libertad” en nombre del pueblo iraní, en una ceremonia considerada ilegítima por parte de la sociedad. Reza Pahlavi fue recibido por miles de simpatizantes que agitaban banderas prerrevolucionarias antes de recoger el galardón, otorgado por la Fundación Friedrich Naumann, un grupo cercano al partido liberal FDP.
Irán “no es un país al que haya que enseñarle qué es la democracia, es un país al que se le impide practicarla”, dijo Pahlavi. “Un pueblo dispuesto a morir por el derecho a votar está dispuesto a ejercer el derecho a votar”, añadió, entre aplausos. A finales del año pasado, se celebraron en Irán una serie de protestas antigubernamentales que fueron duramente reprimidas por las autoridades y que se saldaron, según grupos de defensa de los derechos humanos, con la muerte de decenas de miles de personas. Desde Irán, cerca de 200 presos firmaron una carta expresando su condena, al considerar a Pahlavi como el símbolo de una “dictadura pasada”, indicó Sahar Sanaie, portavoz de la Sociedad Germano-Iraní en el estado de Hesse.
Su padre, Mohamed Reza Pahlavi, fue el último sah de Irán, un dirigente autocrático que se exilió en 1979, ante la inminencia de una revolución que derrocó la monarquía y que, al final, se consolidó bajo un régimen clerical islamista. El partido SPD, de centroizquierda, y Los Verdes boicotearon el acto, señalando que Pahlavi no es ningún representante legítimo del pueblo iraní. Al recoger el galardón, Pahlavi sostuvo que lo aceptó únicamente de forma “temporal”, hasta que Irán tenga un gobierno elegido democráticamente.
Sat, 07 Nov 2026 13:08:59 GMT
