Netanyahu, el primer ministro de Israel que lucha por su supervivencia política
El primer ministro Benjamin Netanyahu, el más longevo de la historia de Israel, lucha por su supervivencia política tras unas elecciones legislativas muy reñidas en las que su bloque quedó a la cabeza, pero sin obtener mayoría. A sus 77 años, “Bibi” -como es apodado- ha ocupado el cargo durante más de 19 años discontinuos, centrando sus políticas en la seguridad. Sin embargo, su doctrina quedó en entredicho el 7 de octubre de 2023 cuando comandos islamistas del movimiento palestino Hamás lanzaron un asalto sin precedentes contra Israel.
Para tratar de dejar atrás este fracaso, el veterano político jugó durante la campaña la carta del “Yo o el caos”, al presentarse como el único capaz de proteger a Israel de sus enemigos. Los votantes acudieron el martes masivamente a las urnas con una participación inédita en décadas, en unos comicios decisivos para su futuro político. Aunque según los resultados finales su bloque de derecha y extrema derecha quedó de primero sobre el de su rival, el exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, no logró alcanzar la mayoría y ambos reclaman formar un gobierno.
Esto da pie a varias semanas de negociaciones, durante las cuales Netanyahu seguirá como primer ministro interino. Los partidos de mayoría árabe, que alcanzaron un número récord de escaños, podrían desempeñar un papel determinante si la oposición aceptara su apoyo. Netanyahu los acusa de haber “robado” las elecciones y exige la apertura de una investigación sobre sospechas de financiamiento extranjero de sus campañas, pese a no haber presentado pruebas. – El legado del “Gran Israel” – Este incansable zorro político intentó movilizar a sus seguidores hasta el último minuto de la votación.”No podemos dejar esta batalla en manos de la izquierda y de los partidos árabes que quieren acabar con el Estado judío”, declaró ante sus simpatizantes.
Esta retórica alarmista forma parte de una trayectoria marcada desde sus inicios por la defensa de un Israel poderoso. Nacido en Tel Aviv el 21 de octubre de 1949, Netanyahu tiene un fuerte bagaje ideológico procedente de su padre Benzion, exayudante de Zeev Jabotinsky, líder de la tendencia sionista llamada “revisionista”, partidaria del “Gran Israel”. Durante su juventud, sirvió en una unidad de comandos israelí y combatió en la guerra árabe-israelí de 1973.
Su vida quedó marcada por la tragedia cuando su hermano mayor, Yonatan, murió al liderar la misión de rescate de rehenes en Entebbe, Uganda.”Sentí como si mi vida se hubiera acabado”, escribió más tarde. Criado en parte en Estados Unidos y graduado del Instituto Tecnológico de Massachusetts, se convirtió en uno de los portavoces israelíes más eficaces en el extranjero, desenvolviéndose con holgura tanto en los programas de televisión estadounidenses como en los pasillos de la ONU.
Netanyahu supo explotar esta habilidad diplomática durante la campaña, al dar a conocer públicamente el apoyo del presidente estadounidense, Donald Trump, quien a su juicio es el “mejor amigo que Israel haya tenido nunca” en la Casa Blanca. – “Difunde odio” – Su campaña se apoyó en gran medida en un solo eslogan, visible en afiches por todo el país: “O la derecha o Palestina”.
El dirigente acusó a sus oponentes centristas de querer fundar un Estado palestino, algo que sus rivales niegan. Se trata de una posibilidad a la que se opone la mayoría de los israelíes. Esta línea es una continuación de sus antiguas convicciones. El mandatario se opuso y contribuyó a enterrar el proceso de paz israelo-palestino de los años 1990, cuyo fin último era la solución de dos Estados.
Ahora promueve un Israel cuyas fronteras se extiendan hasta Jordania, expresando su apoyo a la anexión de partes de Cisjordania ocupada e impulsando el crecimiento de los asentamientos israelíes, considerados ilegales según el derecho internacional. Elegido diputado en 1988, asumió la dirección del partido de derecha Likud en 1993 y, tres años más tarde, se convirtió a los 46 en el primer ministro más joven de la historia del país.
Fue jefe de gobierno de 1996 a 1999 y luego nuevamente de 2009 a 2021, antes de iniciar su mandato actual a finales de 2022. Pero esta longevidad viene acompañada de varios problemas legales: una orden de arresto internacional de la CPI por presuntos crímenes de guerra en Gaza y un juicio por corrupción en Israel. Durante años, sostuvo que los cimientos de la seguridad de Israel se basaban en la fuerza militar, la superioridad en materia de inteligencia y la disuasión.
Sin embargo, el ataque de Hamás de 2023 reveló fallos en los tres frentes y, a medida que la guerra en Gaza se intensificaba, Netanyahu comenzó a enmarcar el conflicto en términos más históricos, presentándolo como una lucha generacional destinada a remodelar la región y erradicar la influencia de Irán.”Cambiamos la faz de Oriente Medio”, insistió en los últimos meses, aunque de momento no ha logrado derrocar a la república islámica.
Aunque Netanyahu sigue siendo popular entre gran parte del electorado, su futuro político depende ahora de las negociaciones para formar una coalición. Y son muchos los que quieren que su mandato llegue a su fin. Su adversario, el centrista Eisenkot, aseguró que Netanyahu “no es apto para permanecer en el cargo”.”Difunde odio, miedo y presenta a sus rivales como enemigos de Israel”, sentenció.
Fri, 30 Oct 2026 02:14:24 GMT
