El máximo tribunal de la ONU dictará sentencia el 19 de noviembre para determinar si la represión de Birmania contra la minoría rohinyá, mayoritariamente musulmana, constituyó un genocidio, informó este martes la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Durante siete años, los jueces del tribunal han examinado las acusaciones presentadas por Gambia, que afirma que la brutal represión birmana infringe la Convención de las Naciones Unidas sobre el Genocidio de 1948.
El tribunal, con sede en La Haya, carece de potestad para hacer cumplir sus decisiones, pero una sentencia favorable a Gambia ejercería una presión política sobre Birmania y sería aplaudida por cientos de miles de rohinyás. Además, el caso podría sentar un precedente para la demanda presentada ante la CIJ por Sudáfrica, que acusa a Israel de cometer genocidio contra los palestinos en Gaza.
Birmania niega las acusaciones de genocidio y asegura que la represión llevada a cabo por sus fuerzas armadas estaba justificada para sofocar la insurrección rohinyá tras una serie de ataques que costaron la vida a una decena de miembros de las fuerzas de seguridad. La violencia del ejército birmano y de las milicias budistas ha obligado a cientos de miles de rohinyás a huir al vecino Bangladés. Varios testigos han denunciado asesinatos, violaciones en grupo e incendios intencionales. Actualmente 1,17 millones de rohinyás viven hacinados en campamentos en ruinas en Cox’s Bazar, en Bangladés. La CIJ no es el único tribunal que se ocupa de posibles crímenes cometidos contra esta minoría.
En 2024, el fiscal general de la Corte Penal Internacional (CPI), también con sede en La Haya, solicitó a los jueces que emitieran una orden de arresto contra el líder de la junta birmana, Min Aung Hlaing, por presuntos crímenes de lesa humanidad. También se lleva a cabo un procedimiento judicial en Argentina en virtud del principio de jurisdicción universal, que establece que algunos crímenes son tan abyectos que pueden ser juzgados por cualquier tribunal.
Tue, 03 Nov 2026 19:40:21 GMT
